Hong Kong

Mi vuelo salía a las 3 de la tarde, a pesar de eso y puesto que no tenía nada que hacer por la mañana, se me hizo un poco tarde para ir al aeropuerto. Tras una hora desde mi salida de casa finalmente llego a la estación del Maglev. El Maglev es el tren magnético que conecta la Shanghai con el aeropuerto de Pudong. A una velocidad de 300 Km/h llegas al aeropuerto en 7 minutos, sin duda una experiencia que merece la pena vivir.

Por fin llego al aeropuerto, bien de hora y sin percances. El vuelo sale con una hora de retraso lo que hace que me sea imposible llegar a tiempo a la agencia para tramitar el visado para volver a China, además crea el inconveniente de que yo ya había quedado con Juanjo directamente en el centro.

Una hora más tarde de lo previsto llego a Hong Kong station, allí estaba Juanjo esperando con una botella de vino para que disfrutase con mis amigos los días que me iba a quedar en casa de ellos, una tarjeta SIM con un número de Hong Kong para que pudiéramos estar en contacto, y la tarjeta “Octopus” válida para la utilización en cualquier medio de transporte, además de poder utilizarla para pagar en McDonalds, 7 eleven y muchos otros comercios.

Juanjo tiene que irse rápidamente a casa y yo he quedado con Héctor al otro lado de la bahía. Con él está Carlos, otro chico de Alicante que curiosamente no conocía a pesar de haber ido al mismo colegio. No hay tiempo para visitar nada, así que nos limitamos a tomar una cerveza de bienvenida y nos vamos a casa. Allí está Lander (otro amigo alicantino en Hong Kong) cocinándose un “polluco” y Jefrey (barcelonés compañero de piso de ellos), imposible no sentirse como en casa estando entre amigos.

Cinco personas conviviendo en una casa que originalmente era sólo para Héctor, con Carlos durmiendo en el sofá desde Septiembre sólo me dejaba la opción de compartir cama con Héctor, lo que por supuesto no tardó en ser fotografiado por Lander para la posteridad.

El primer día en Hong Kong quedé con Juanjo para comer en un restaurante español, y el segundo fuimos a un italiano, sólo puedo decir que todos los restaurantes a los que fui con él son de sobresaliente y con mucha clase.

La primera tarde la compartí con Carlos que hizo para mí de guía turístico además de llevarme al hipódromo de Happy Valley. Es muy bonito ver las carreras de caballos y obviamente, apostar le añade un atractivo extra. El resto de tardes las pasé con Juanjo al principio y después por mi cuenta. Juanjo también hizo de guía y me veo obligado a resaltar que es un gran guía. Nos lo tomábamos con calma, dedicándole tiempo a cada sitio que visitábamos, encontrando siempre un hueco para tomar un café o un agua con gas que sabían a gloria. Juanjo es un gran amante del arte y de la arquitectura, así que me llevó a visitar algunas galerías de arte y un par de exposiciones de lo más interesantes, especialmente la exposición que visitamos en el “Asia Society”, no sólo por la exposición, sino también por el lugar en sí mismo, sin duda una maravilla arquitectónica.

El jueves por la noche fui con Héctor y Carlos a dar una vuelta y así conocer la vida nocturna de Hong Kong. La fiesta es totalmente distinta a la de Shanghai, aquí realmente sí que hay zonas donde se concentran bares y pubs, lo que hace muy fácil cambiar de uno a otro.

La isla tiene una densidad de rascacielos apabullante, todos pegados los unos a los otros, pero a pesar de ser una gran ciudad puedes ir caminando tranquilamente a muchos puntos de interés desde Central Station (el corazón de Hong Kong). Esto, a su vez contrasta con el paisaje tropical y las zonas de campo y playa que se encuentran a menos de media hora del centro financiero. Hong Kong ofrece al mismo tiempo la jungla de asfalto y la jungla tropical, algo que no podía imaginar y que sólo he visto allí. Me dejó alucinado como el sábado cogimos un taxi desde casa de Juanjo y en 15 minutos estábamos en un paraje natural increíble.

A partir del viernes me quedé en casa de Juanjo, conviviendo con su familia. Ha sido una gran experiencia estar con ellos puesto que la mujer de Juanjo es Hongkonita y las comidas que he podido disfrutar en su casa han sido típicamente chinas. Puedo decir  sin ningún tipo de dudas que todo lo que he probado estaba muy bueno, especialmente la última noche, que pidieron un cochinillo rellenó de arroz sublime.

Como conclusión tan solo quiero expresar mi fascinación por Hong Kong, me ha parecido una GRAN ciudad, la he disfrutado a fondo en todos sus aspectos y finalmente, quiero mostrar mi agradecimiento tanto a Juanjo y su familia, como a Héctor, Carlos, Lander y Jefrey por hacerme sentir como en casa, muchas gracias a todos.

Hong Kong night view

Hong Kong night view

Asia Society

Asia Society

The Peak

The Peak

Café Gray

Café Gray

China Bank

China Bank

P0001256 P1010032

The Giant Buddha

The Giant Buddha

HSBC and China Bank

HSBC and China Bank

Cena

Cena

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s